Interés Compuesto

Calcula el efecto bola de nieve en tus inversiones

Parámetros

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Nota: las aportaciones periódicas (DCA) se asumen al principio de cada período, maximizando el crecimiento compuesto.

Valor Futuro Total
28.124
Total Invertido
19.000
Intereses Generados
+9124

La Magia Matemática del Interés Compuesto

El interés compuesto es el principio financiero mediante el cual los intereses generados por una inversión se reinvierten sistemáticamente para generar aún más intereses en el siguiente período. Es lo que comúnmente se conoce como el 'efecto bola de nieve' y es la clave matemática para la construcción de patrimonio a largo plazo.

Aritmética del interés compuesto frente al interés simple

El interés simple calcula los rendimientos únicamente sobre el capital inicial. En cambio, el interés compuesto calcula los rendimientos sobre el capital inicial más todos los intereses acumulados de períodos anteriores. Esta reinversión crea una curva de crecimiento exponencial donde la tasa de crecimiento se acelera con el tiempo, amplificando el impacto del interés acumulado.

La fórmula de crecimiento compuesto con aportaciones

La fórmula básica del interés compuesto es A = P(1 + r/n)^(nt). Cuando se añaden aportaciones periódicas, se combina con el valor futuro de una anualidad ordinaria: A = P(1 + r/n)^(nt) + PMT * [((1 + r/n)^(nt) - 1) / (r/n)]. Esta ecuación moda cómo el ahorro regular y el interés compuesto aceleran exponencialmente el crecimiento de la cartera.

Impacto de la frecuencia de capitalización

La frecuencia de capitalización (n) determina la frecuencia con la que se calcula y añade el interés al saldo. Los intervalos comunes incluyen capitalización anual, semestral, trimestral, mensual y diaria. Una capitalización más frecuente aumenta el Rendimiento Anual Efectivo (EAY) debido a que los intereses empiezan a devengar nuevos intereses antes, logrando un mayor capital final a largo plazo.

La regla del 72 y el valor del dinero en el tiempo

El valor del dinero en el tiempo establece que un dólar hoy vale más que un dólar mañana debido a su capacidad de generación de rendimientos. La Regla del 72 es una heurística rápida para estimar el tiempo de duplicación: dividir 72 entre la tasa de interés anual proporciona los años aproximados necesarios para duplicar una inversión, destacando la enorme ventaja de invertir a edad temprana.